Hola,

Hace mucho, mucho tiempo, que no leo esta novela corta. Más que nada porque la tengo (tenía) en versión original inglesa, se la presté a una amiga que estaba estudiando en la Escuela Oficial de Idiomas, y desde entonces (ya hace un par de años), si te he visto no me acuerdo. Así que no puedo seleccionar párrafo esta vez. Lo siento.

Dicho esto, procedo a editar la bitácora que en su día publiqué en Barrapunto sobre esta novela cortita:

Esta es otra novela que leí por tener en casa parte de la banda sonora, compuesta por Mark Knopfler, de la adaptación al cine de esta historia. Cal fue escrita por el norirlandés Bernard Mac Laverty, y publicada en 1.983.

Cal es una novela corta (de apenas 150 páginas), que cuenta la historia de Cal Mc Cluskey, un muchacho norirlandés (probablemente de Belfast, aunque eso no queda claro en la narración) de diecinueve años, que vive con su padre, Shamie, en un barrio protestante. La madre de Cal murió cuando éste tenía solamente ocho años, y Shamie trató de asumir los roles tanto paterno como materno, pero fracasó. También intentó inculcar a su hijo el valor del trabajo bien hecho, e intentar apartar a su hijo de la violencia en las calles de la ciudad; pero Cal no tiene un gran aprecio por lo que intenta enseñarle su padre, y desea una vida más fácil que la que lleva Shamie (que trabaja muchas horas diarias en un matadero, a cambio de un salario que, con optimismo, se podría definir como "modesto").

Cal y su padre son la única familia católica que queda en el barrio, ya que el resto de los católicos se fue hace tiempo por temor a ataques. Cal tiene miedo por la aversión que algunos vecinos del barrio tienen hacia ellos, volviéndose cada vez más violentos hacia la familia Mc Cluskey; pero Shamie no desea marcharse de la casa en la que ha vivido durante gran parte de su vida.

Cal frecuenta la compañía de un muchacho llamado Crilly, al que no considera realmente su amigo, pero del que tampoco tiene valor para separarse: Crilly es miembro activo del IRA y ha conseguido introducir a Cal en la organización. Esto obliga a Cal a conducir las furgonetas en las que Crilly y otros miembros de la banda se trasladan, para cometer robos y otros pequeños delitos en locales protestantes, "a favor de la causa". A Cal no le gusta hacer esto, pero no se atreve a dejarlo; sabe que el IRA lo mataría si se intentara marchar. Además, nadie ha salido herido nunca...

Una noche, Cal conduce la furgoneta, por orden de Crilly, hasta una casa protestante. Allí, Crilly y sus compañeros matarán a sangre fría a un policía unionista: un hombre joven, casado y que ha tenido recientemente un hijo. Cal, horrorizado, intentará posteriormente acercarse a Marcella, la viuda, sabiendo que ésta no le conoce ni sabe lo que ha hecho; empezará a trabajar en la granja de la familia de Marcella, y se acabará enamorando de ella. Marcella, por su parte, viendo las atenciones que Cal tiene hacia ella, también se enamorará de él. Aparte de todo esto, Cal intentará buscar una salida del IRA, que conseguirá cuando alguien queme la casa en que viven Shamie y Cal: al no tener una vivienda, y al haber sufrido ese terrible ataque, Shamie tratará de alejar a Cal del barrio. Marcella acogerá a Cal en el granero de la granja, y Cal no le dirá a nadie dónde vive: así el IRA no podrá encontrarle...

Lo que más me gustó de esta historia es la ausencia de sentimentalismo, la manera simple y llana en que Bernard Mac Laverty describe la situación en el Ulster en los años 80; el amor entre Marcella y Cal está también descrito en términos muy sencillos, de manera que no se narra en ese estilo pastelillo al que nos tienen acostumbrados la mayor parte de novelistas. También el final es bastante realista; un final que no voy a contar aquí, porque no quiero que me llaméis "spoiler" ;-). Aunque lo mejor de la historia, lo que más me ha sorprendido, es la manera en que el autor escribe una historia completísima, con unos perfiles psicológicos de los personajes perfectamente definidos, en un espacio (en cuanto a páginas se refiere) tan reducido.

Un besote